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Fotografía digital: la otra forma de trabajar
Conversación con fotógrafos de una revista periodística semanal acerca de la introducción de la fotografía digital y las relaciones con el servicio de preprensa.
Seguir el recorrido de una fotografía digital desde su captura hasta su impresión parecería, en principio, una tarea sin muchos contratiempos. De hecho, el tránsito es fluido en términos técnicos, pero en el flujo de trabajo, durante su reproducción gráfica, han cambiado algunas responsabilidades por parte de quienes intervienen en su procesamiento. De allí el interés por bosquejar la manera como se está dando la relación entre los distintos pasos del proceso.
Otro enfoque
Lo primero que parece evidenciarse luego de conversar con usuarios de la fotografía digital y proveedores de servicios para el procesamiento de las imágenes digitales, es una especie de manejo independiente de cada participante en el proceso de reproducción de las fotografías digitales. Con los responsables del departamento de fotografía de una revista periodística semanal colombiana -Semana-, y el gerente del taller de servicios de preprensa donde se manejan las fotografías -Grupo Digital Zetta-, buscamos determinar la forma como se trabaja la fotografía digital en una aplicación gráfica específica caracterizada por altos estándares de calidad y credibilidad. Hace unos ocho meses la revista adoptó la fotografía digital para el cubrimiento periodístico gráfico y los responsables del área fotográfica, León Darío Peláez y Juan Carlos Sierra, fotógrafos de amplia experiencia profesional, señalaron los cambios vividos en su trabajo como producto de la transición a la fotografía digital. "Las cámaras digitales agilizan el proceso de entrega y de coordinación de materiales y dan al fotógrafo mayor seguridad de lo que está haciendo, ya que permiten visualizar inmediatamente las carencias que tiene la foto en color, enfoque, contraste o luz". A esta afirmación, que resume los beneficios en cuanto a producción y captura de la imagen, se suman ventajas en costos al prescindirse de películas, revelado, separación de color, al igual que por concepto de mensajería, transporte y riesgo de pérdida de los materiales. El trabajo de los fotógrafos se ha agilizado también con la llegada a la revista de la fotografía digital. Según León Darío, "con enfoques automáticos más precisos, opciones de diferentes valores ISO sin cambio de película y mayores velocidades, entre otras propiedades técnicas de las cámaras que estamos utilizando, el fotógrafo cuenta ahora con mucha más versatilidad". Sin embargo, tanto él como Juan Carlos Sierra, conocedores en detalle del funcionamiento de la fotografía convencional con películas, extrañan algunas propiedades de las cámaras. El manejo del flash para evitar sobreexposiciones aún no es totalmente preciso, y un factor como la compensación de las luces mixtas en un mismo ambiente, algo que con la fotografía convencional resolvían dando a la tonalidad una tendencia neutra, no es aún del dominio completo de los fotógrafos. En la actualidad, la revista capta todas sus fotografías con cámaras digitales Canon EOS 10 D, de 6,7 megapíxeles, que producen para cada trabajo un gran volumen de fotos (100 como mínimo), del cual se elige casi una tercera parte para archivo y unas cinco fotos para uso periodístico. A las imágenes que descargan de las cámaras en espacio de color RGB, León Darío y Juan Carlos les aplican curvas de brillos, contraste, correcciones básicas de color y edición. Luego de la captura y un manejo básico de las imágenes por parte del departamento de fotografía de la revista, las fotografías siguen su tránsito al área de preprensa, que realiza Zetta Comunicadores.
¿Se acaba la preprensa?
Con las fotografías digitales el taller de preprensa perdió, por decirlo así, su papel como generador de la imagen digitalizada, función que realizaba antes con los escáneres. "La fotografía digital es un tremendo recurso; en captura de imagen era el paso lógico que seguía -afirma Camilo Sánchez, gerente de Zetta Comunicadores-. La fotografía digital es un hecho, pero para aplicaciones impresas se le ha dado más abuso que uso. No es posible con cualquier cámara tomar fotografías reproducibles gráficamente, ni es cierta la idea de que la captura digital de una imagen implica que pueda prescindirse de la preprensa". Y esta afirmación es cierta por completo. Para empezar, cada área habla un lenguaje distinto de color: RGB los fotógrafos, y CMYK el taller de preprensa y el impresor. La experiencia del taller de preimpresión no puede improvisarse si se quieren resultados de alta calidad. En primer lugar, la conversión entre espacios de color RGB y CMYK es un proceso que requiere conocimiento sobre las propiedades de los sistemas de reproducción del color, algo con lo que definitivamente están más familiarizados los talleres de preprensa. Las imágenes digitales de la revista Semana que llegan a Zetta se procesan para conversión a CMYK, ajustes de color, manejo de la resolución para impresión, retoques y, en general, para optimizarsu reproducción impresa. El gerente de Zetta sintetiza esta intervención del tallerde preprensa cuando afirma que "ahora, más que nunca, las imágenes requieren de mayor manipulación. Algunos clientes piensan que las posibilidades de manipulación que ofrecen los programas les permiten compensar en preprensa las deficiencias en iluminación o composición".
La hora de la tinta
Con pruebas digitales de contrato y salida a planchas con tecnología CTP, la imagen sigue avanzando en el proceso gráfico. La experiencia en el manejo del color del proveedor de preprensa, la calibración de los monitores y el uso de perfiles para las unidades de pruebas y las prensas, ha garantizado que el color en la revista mantenga unos buenos estándares de calidad. Hoy, la producción de Semana comprende cerca de 60 % de imágenes digitales propias, y las restantes fotos digitales recibidas de agencias internacionales de prensa y materiales de archivo en película. Las dos empresas han trabajado en la definición de perfiles para ajustar los parámetros de las prensas y las pruebas de color. En este punto, sin embargo, son muchas las variables y muy complejo su control; "tomemos, como un ejemplo simple, el cambio de un lote de tinta y veremos que esto altera ya cualquier perfil que se haya efectuado en la prensa -observa Camilo Sánchez-. El enfoque ha sido buscar la igualación más precisa posible de la prueba en la impresión, trabajando con base en estándares definidos".
La captura de la calidad
Cada día es más claro que existen distintas categorías en los equipos y que el uso que vaya a hacerse de las fotografías debe ajustarse a requerimientos de calidad de los productos. Para cada uno de estos rangos de usos y de usuarios existen modelos de cámaras que cumplen a cabalidad con sus expectativas.
Es indiscutible el alto grado de calidad que ofrece hoy la fotografía digital, bien sea para publicaciones periódicas -como es el caso que nos ocupa-, para productos comerciales con cámaras de estudio que entregan resultados de calidad iguales o superiores a los de la película convencional (véase nota sobre respaldos de cámara), o para el uso de imágenes en páginas de la web. Cabría añadir que factores como una mejor integración entre el fotógrafo y el taller de preprensa, el trabajo conjunto con el impresor para la definición de perfiles consistentes, lo mismo que el uso de equipos fotográficos adecuados al empleo que vaya a hacerse de las imágenes, podrían ser elementos fundamentales para potenciar la calidad de la fotografía digital. Es probable que un uso enteramente profesional de la fotografía digital para aplicaciones gráficas sirva para asimilar su calidad a la que tradicionalmente ha tenido la fotografía convencional y para dar a los impresos una garantía de competitividad en el agitado mundo de los medios de comunicación.
Fuente www.artesgraficas.com. Germán González, Miami, Febrero 2004