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El papel: base de la calidad
Áspera, brillante, suave, mate, seda; no existe una respuesta objetiva a la pregunta de cuál superficie del papel es la mejor. La decisión es suya: qué quiere decir y cuál imagen desea transmitir.
¿Qué superficie del papel se ajusta mejor a su imagen? Antes de adoptar una superficie de papel en particular que cumpla con sus propósitos, descubra cómo se imprimirá sobre ella. De lo contrario puede encontrar inconvenientes en el camino, en particular si tiene requerimientos especiales de legibilidad o de reproducción de las imágenes.
El papel simple
Todos los papeles comienzan en su estado básico. Si no hacemos nada más con ellos, tendremos algo así como un papel con una superficie más bien áspera, semejante a la de una tabla sin cepillar. El grado de rugosidad de la superficie del papel depende de la composición de la pulpa, es decir, del grado de finura con el que se han molido las fibras y de si la superficie ha sido suavizada de alguna manera en la etapa final de su fabricación. Un papel sin recubrimiento conserva gran parte de su condición original. La superficie es mate y no reflectora, el papel brinda una sensación suave y amable, es grueso y agradable cuando se manipula. ¿Qué puede imprimirse sobre un papel sin recubrir? Casi cualquier cosa, en tanto tenga presente que está manejando un sustrato sin uniformidad, que hace difícil cubrir las ondas y las crestas con una capa uniforme de tinta. Si usted aplica demasiada tinta para cubrir adecuadamente las crestas, la tinta se secará muy lentamente y hará que se presenten repintes en el material impreso. La falta de uniformidad genera también ganancia de punto y, si los puntos de la trama se acercan demasiado entre sí, existe el riesgo de que se fusionen. En términos prácticos, lo que esto significa es que debe pensarlo dos veces antes de imprimir imágenes en color sobre un papel sin recubrir. Si las imágenes son muy coloridas y usted desea que se vean lo más parecidas posible a los originales, será más seguro si se decide por otro papel. Pero si tiene otras intenciones, como aprovechar la sensación cálida y suave de la superficie simple del papel, entonces puede estar bien la impresión de las imágenes en un papel sin recubrimiento.No olvide, sin embargo, utilizar una trama gruesa —entre 120 y 133 líneas por pulgada (48-52 líneas por centímetro)- y tan poca tinta como sea posible. Intente el uso de UCR (iniciales de Under Color Removal, remoción del color subyacente) en la etapa de reproducción y aumente la presión posterior en la prensa hasta 0.25 mm. De esa manera minimizará no sólo el riesgo de la ganancia de punto que genera imágenes oscuras, sino que asegurará que la tinta sea presionada de forma correcta sobre la superficie del papel y que su secado no tarde demasiado.
Mayor suavidad con el recubrimiento
La superficie de un papel puede suavizarse con la aplicación de un recubrimiento ligero, algo semejante a resanar una pared antes de pintarla. El grado de suavidad que alcance la superficie dependerá de la superficie misma del papel base y de cuánto recubrimiento se aplique. Sin embargo, no pueden obtenerse buenos resultados sólo con poner grandes cantidades de recubrimiento sobre un papel básico sin uniformidad. Esto produciría únicamente una capa de recubrimiento de espesor variable, que haría que la superficie absorbiera la tinta sin uniformidad. Luego de ser recubierta, la superficie del papel se suaviza por lo general bajo una presión ligera entre los rodillos. Asumiendo que el papel no esté sujeto a un mayor tratamiento, tendremos un papel mate que sigue conservando en gran medida su apariencia original. Será grueso y rígido, con una superficie no reflectora que facilita la lectura. Sin embargo, a diferencia de los papeles sin recubrimiento, reproducirá las imágenes de manera más fiel con respecto a los originales. Con una superficie mucho más suave, la tinta cubrirá mejor y los puntos de la trama se diferenciarán mejor, lo que se traduce en una mejor intensidad del color y mayor nitidez en los detalles de las imágenes. El recubrimiento también le permite a la tinta un secado más rápido. El papel recubierto mate es, por tanto, una opción más segura que la del papel sin recubrir, si se quiere tener una imagen que luzca más parecida al original. Adicionalmente, la superficie recubierta permite mayor legibilidad y resiste mejor el desgaste, conservando también en gran medida la condición original del papel.
Mayor suavidad y brillo
Para hacer la superficie aún más suave, un papel recubierto se pasa bajo gran presión a través de varios rodillos, como es el caso de los sustratos calandrados. La superficie puede modificarse de acuerdo con los tipos de rodillos que se empleen; rodillos duros para dar brillo, rodillos suaves para papeles mate seda. En los papeles totalmente recubiertos (o con recubrimientos múltiples), la capa es por lo general más gruesa que la de los papeles recubiertos mate. Dado que la superficie es extremadamente suave, la tinta de impresión cubre muy bien y los puntos de trama se realzan. La superficie brillante refleja mejor la luz y el contraste entre las áreas de impresión y de no-impresión se incrementa. Además, ya que puede utilizarse una trama muy fina, con un mayor número de puntos diminutos, se obtienen una intensidad más alta del color e imágenes con mayor riqueza en los detalles. A diferencia de los papeles sin recubrimiento y con recubrimientos mate, el papel calandrado pierde gran parte de su condición original al ser prensado. Se torna más delgado y no proporciona la misma sensación cuando se manipula. De otra parte, la superficie completamente brillante resiste mucho más el desgaste. Si usted desea asegurarse de que las imágenes resulten tan cercanas como sea posible a los originales, la mejor opción es un papel seda completamente recubierto o una referencia brillante. Con el papel seda usted obtiene una superficie más suave que mantiene sus propiedades de legibilidad, en tanto que la superficie brillante muestra una apariencia más fuerte y dura.
Acabados superficiales
Si no logra encontrar un papel con el tipo de superficie que está buscando, o si desea combinar diferentes acabados superficiales sobre el mismo papel, así como obtener efectos visuales especiales, no hay problema alguno. La mayoría de superficies del papel puede transformarse total o parcialmente por medio del barnizado, la laminación, el estampado con foil o el realzado.
Barnizado El barnizado se realiza usualmente para proteger la impresión y evitar el repinte desde una hoja impresa al respaldo de otra. El proceso de barnizado tiene lugar en una unidad de impresión más allá de las unidades de entintado, o por medio de una entrada adicional. El efecto visual es apenas perceptible, lo que constituye por supuesto la idea general. Pero el barnizado en la prensa puede utilizarse también para obtener un contraste entre superficies mates y brillantes, barnizando por ejemplo con mate papeles brillantes, o barnizando con brillo imágenes impresas sobre papeles mates o mates seda. En el último caso, habrá un lustre y un brillo adicionales en las imágenes, mientras que el texto conservará una fácil legibilidad. A pesar de que el barnizado en prensa puede efectuarse sobre todos los papeles, no tiene mucho caso barnizar papeles sin recubrimiento si se trata de obtener un efecto visible. Para un efecto más claro, es mejor barnizar en un proceso separado (y también más costoso). El barnizado UV brinda el mayor efecto. Se puede elegir entre barnices UV mates o brillantes, y éstos pueden aplicarse sobre toda la superficie o en algunas partes de ésta. El papel sin recubrir puede también barnizarse con UV, siempre y cuando a la superficie se le haya hecho un tratamiento previo para evitar que el barniz sea absorbido totalmente por la superficie del papel. Vale la pena recordar que algunas tintas de impresión cambian cuando se barnizan con UV.
Laminación La laminación es el proceso de aplicar una película plástica transparente a un papel bajo calor y presión en una prensa calandradora. La película puede ser brillante, mate o estampada. La laminación es más costosa que el barnizado, pero ofrece beneficios adicionales de protección contra la suciedad y el desgaste, a la vez que brinda un mayor efecto mate o brillante. Para obtener mejores resultados la superficie del papel debe ser muy suave, lo que deja por fuera a las referencias de papel sin recubrimiento.
Estampado con foil El estampado con foil es el proceso de aplicar una capa delgada de foil (película metálica) a una parte o a la totalidad del papel. Esto se hace luego de la impresión en una prensa especial que utiliza un clisé (troquel) calentado. Este troquel puede tener un diseño muy intrincado y es incluso posible estampar con foil textos en bajos puntajes. Las imágenes con áreas sólidas de varios colores pueden igualmente estamparse con foil, así como utilizarse estampados tramados. Existe una amplia gama de foils para escoger. Los foils metálicos, usualmente de colores plateado y dorado, son los de empleo más corriente. También son populares los foils pigmentados, que lucen como tintas comunes de impresión y ofrecen una área sólida de color. Los foils para efectos especiales, tales como los foils para hologramas, presentan muchos patrones y colores. Los foils de laca, que son transparentes, dan a la superficie la apariencia de ser laminada o barnizada. La mayoría de los papeles, cartones y muchos otros materiales pueden estamparse con foil. Mientras más suave sea el papel, más uniforme será el resultado. También pueden estamparse con foil superficies laminadas y barnizadas, o barnizarse con UV áreas que hayan sido estampadas con foil.
Realzado El realzado comprende la formación de áreas en relieve al presionar con un troquel un patrón sobre el papel. A menudo se combina con el estampado con foil y se conoce en ese caso como realzado con foil. Cuando se realza con foil, el proceso se lleva a cabo utilizando el mismo troquel. Aunque la mayoría de los papeles pueden ser realzados, los efectos más expresivos se obtienen con un papel relativamente grueso.
Fuente www.artesgraficos.com. Por el equipo editorial de Artes Gráficas, Miami, Octubre 2003