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Evolución de las pruebas de color.
Del "ojímetro" a los densitómetros y espectrofotómetros.
Imprimir, caracterizar, perfilar y controlar son los pasos para que todos los equipos involucrados en el proceso de impresión trabajen coordinados y, sobre todo, para lograr que un producto cumpla con las expectativas prometidas por la prueba de color. La tecnología brinda las herramientas para hacer eso realidad. Solo es necesario utilizarlas bien.
Hablar de la industria gráfica implica sumergirse en el mundo fascinante de la reproducción de imágenes que habrán de inundar el mercado para ilustrar, educar, crear, vender, contratar, justificar, actualizar, dirigir, compartir, combatir, recrear, en fin, reproducción que mostrará al usuario o consumidor la amplia gama de posibilidades de las que dispone para alcanzar cualquiera de las metas que tengan que ver con los rubros citados.
Ahora bien, quienes estamos inmersos en esta grandiosa industria sabemos de sobra los grandes dolores de cabeza que se presentan al tener que convertir una idea concebida en la cabeza del cliente, en un producto final; los grandes esfuerzos y, en ocasiones, desilusiones y frustraciones que nacen de un descontento del cliente que redunda en el rechazo de un impreso cuya producción nos costó gran cantidad de horas/hombre y materia prima.
Por tal motivo, desde tiempos inmemoriales, los técnicos encargados del desarrollo de técnicas y tecnologías destinadas a mejorar la producción de impresos se han preocupado sobremanera por dotar al personal operativo de las compañías gráficas con los elementos necesarios para asegurar, dentro de lo posible, la calidad de la reproducción final, aspecto que se tradujo desde sus inicios en la generación de pruebas de color que permitieran al cliente, mediante una evaluación visual, la aprobación de los colores que sus impresos tendrían al final.
Características de las pruebas de color
La transición al CTP trajo la apertura a un nuevo método de generación de pruebas que, todavía hoy, no termina de convencer a muchos escépticos y a muchos "técnicos" de aula, que no habiendo estado nunca en el área de producción, se atreven a afirmar que las pruebas de color deben forzosamente ser igualadas por la prensa, asunto completamente erróneo, ya que pretender que la máquina iguale a la prueba de color significa continuar justamente como antaño, es decir, trucando el funcionamiento de la prensa para tratar de "igualar" las pruebas de color, cuando la mecánica debe justamente ser al revés, la prueba de color debe igualar a la prensa.
Los equipos de pruebas de color están basados en la tecnología de inyección de tinta y son impresoras de escritorio con calidad de reproducción fotográfica, o plotters también con una muy alta calidad. Entonces, si la calidad de las pruebas de color es excelente, ¿por qué no resulta posible igualar una prueba de color con los resultados de la prensa?
Pues bien, son varios los factores que intervienen en esto; para poder comprenderlos revisemos un poco la teoría de la luz y el color.
¿Qué es el color y cómo lo vemos?
El color es un fenómeno óptico luminoso existente en la naturaleza, que permite extasiarnos con las cosas que observamos. Se le considera fenómeno, por la forma extraña que tiene de manifestarse; óptico, porque se capta a través de la vista, y luminoso, porque requiere de la luz para poder manifestarse. La manifestación del color requiere de tres elementos: luz, observador y objeto.
¿Cómo se percibe el color?
El color se percibe por varias razones:
1. Las cosas que nos rodean tiene la facultad física de absorber y reflejar los colores primarios de la luz blanca.
2. Dentro de nuestros ojos existen unas fotoceldas llamadas conos, que son receptoras o sensibles a esos colores. Paralelamente, existen también otras llamadas bastones, que regulan la visión en blanco y negro.
3. La luz está formada por colores.
4. Hay una importante interacción entre los ojos y el cerebro.
Así las cosas, cuando un objeto recibe luz blanca, recibe con ella tres colores, según la pigmentación de dicho objeto; este absorberá uno o dos de esos colores y reflejará el o los restantes; dicha reflexión viajará hasta nuestros ojos, estimulará los conos sensibles a ese color, los que se "encenderán" y enviarán una señal al cerebro, que se encargará de interpretar el color en turno.
Por ejemplo: una pelota verde se verá de ese color porque recibe con la luz blanca los tres colores de la luz blanca (rojo, verde y azul). La pigmentación verde hace que la pelota absorba el azul y el rojo, pero que refleje el verde; dicho color, al llegar a nuestros ojos, enciende los conos del verde y el nervio óptico envía la señal al cerebro, que interpreta el color.
A través de los años, muchos estudios se han realizado acerca del color, y muchas discrepancias han surgido al respecto, de tal manera que, hoy, muchas instituciones del mundo se han unido para estudiar y entender mejor el color, cosa que hasta el momento ha dado muy buenos resultados; sin embargo, ¿dónde comenzó todo esto?
Bien, es necesario que vayamos al principio, al siglo XVII.
Experimento de sir Isaac Newton
El inicio se remonta hacia finales del siglo XVII, cuando un físico inglés de nombre Isaac Newton investigaba el fenómeno que se presentaba cuando al llover y haber sol se formaba un arco de colores, el cual, si llovía y no había sol, o si estaba soleado y no llovía, no se formaba.
Al estudiar un poco más la relación entre estos dos elementos, llegó a la conclusión de que la luz solar, al entrar en contacto con el agua, debía sufrir algún cambio. A tal efecto, Newton empezó a pensar en la posibilidad de hacer pasar un rayo de luz blanca a través de una gota de agua.
Dado que ello resultaba poco menos que imposible, se dio a la tarea de buscar un elemento que, siendo sólido, reuniese algunas de las características del agua: transparencia, pureza y una densidad que, siendo diferente de la del aire, fuese muy similar a la del agua. Todo lo anterior fue hallado en un prisma de cristal que, siendo sólido, podía sostenerse entre los dedos y funcionaba igual que una gota de agua, para efectos de la comprobación del fenómeno.
Una vez resuelto el asunto del agua, se encerró Isaac en un cuarto oscuro, descorrió la cortina de una ventana y permitió con ello la entrada de un rayo de luz solar; al colocarse el prisma directamente bajo la luz blanca, esta se refractó, es decir, se desvió y se descompuso en siete colores, los mismos que se observan en el arco iris: morado, azul, cian, verde, amarillo, naranja y rojo, en ese orden. Una vez Newton comprobó esto, comuni
có su hallazgo a sus contemporáneos, afirmando que la luz solar estaba compuesta por siete colores, y que así como le era posible separarlos, podía volver a unirlos y dar blanco otra vez. El experimento fue conocido como "el disco de Newton", y consistía en usar un disco de madera dividido en gajos, cada uno de los cuales fue pintado con cada uno de los colores del arco iris; al hacer girar el disco a gran velocidad, el ojo humano captaba todos los colores juntos a la vez y el disco se veía blanco; esto es algo que hoy se conoce como fusión temporal del color.
Estudios posteriores demostraron, sin embargo, que la luz blanca sólo se compone de tres colores, y que los demás son el resultado de la mezcla de estos tres. Así las cosas, los colores luz son primarios -rojo, verde y azul-, y de su combinación nacen los secundarios luz, que en tintas son primarios.
Combinaciones en luz (síntesis aditiva)
Se le denomina síntesis aditiva porque comenzamos con una pantalla blanca en una sala de proyección con las luces encendidas; al apagar las luces, la pantalla se pone negra, y al ir agregando color sobre la pantalla, se producen combinaciones de colores, así:
De hecho, la tecnología de la TV y de los monitores en color está basada en este principio, que es una copia pésima de lo que hay en la retina de nuestros ojos.
Efectivamente, los televisores en color y los monitores generan radiaciones de rojo, verde y azul, colores que al combinarse en la pantalla crean la percepción óptica de los colores que vemos.
Combinaciones en tintas (síntesis sustractiva)
Con respecto a la síntesis sustractiva, comenzamos con un papel blanco, ya que refleja los tres colores de la luz blanca (rojo, verde y azul).
Al imprimir una tinta cian sobre el sustrato, le resta al papel su capacidad de reflejar rojo, la tinta magenta resta la capacidad de reflexión de verde y la amarilla de azul, de ahí el nombre de síntesis sustractiva.
Cian + amarillo = verde (primario luz) Amarillo + magenta = naranja y rojo (primario luz) Magenta + cian = morado y azul (primario luz) Magenta + cian + amarillo = negro (deberían dar negro, sin embargo, dan un café muy oscuro que casi llega a ser negro, pero no lo es, por eso se recurre en la impresión de color a una tinta negra).
Comportamiento de las tintas de impresión
El papel blanco refleja los tres colores de la luz, rojo, verde y azul.
La tinta cian le resta al papel su capacidad de reflexión de rojo; al sólo reflejarse verde y azul, el resultado es cian.
La tinta magenta le resta al papel su capacidad de reflexión de verde; al sólo reflejarse azul y rojo, el resultado es magenta.
La tinta amarilla le resta al papel su capacidad de reflexión de azul; al sólo reflejarse verde y rojo, el resultado es amarillo.
Cian impide que se refleje el rojo; amarillo lo hace con el azul; al poner ambas tintas juntas sólo se refleja el verde y esa es la combinación que logramos con cian y amarillo.
Cian impide que se refleje el rojo; magenta lo hace con el verde; al poner ambas tintas juntas sólo se refleja el azul y esa es la combinación que logramos con cian y magenta.
Amarillo impide que se refleje el azul; magenta lo hace con el verde; al poner ambas tintas juntas sólo se refleja el rojo y esa es la combinación que logramos con amarillo y magenta.
Amarillo impide que se refleje el azul; magenta lo hace con el verde y cian con el rojo; al poner las tres tintas una sobre otra, debería dar negro; sin embargo, da un café chocolatón muy oscuro que casi es negro, lo que resulta de la impureza que tienen los tres pigmentos CMY, que están ligeramente contaminados por color no deseado (cian, con algo de rojo; magenta con algo de verde y amarillo con un poco de rojo), lo que resulta en un "negro" no negro, y por ello se recurre en impresión a la tinta negra, que da profundidad y detalle en las sombras de una imagen.
Ahora bien, una vez comprendido lo anterior, es necesario especificar que, de acuerdo con los expertos, la combinación de colores primarios luz (RGB) puede producir 16.777.216 colores, en tanto que la combinación CMYK tan sólo puede producir entre 5.000 y 6.000 colores diferentes; entonces, la relación entre colores luz y colores tinta es abismal en cuanto a combinación y variedad de tonos.
Luego, las pruebas de color han sido diseñadas para recibir datos RGB y convertirlos a CMYK, con lo que la gama de tonos que entran a la impresora es superior a lo que la máquina de impresión será capaz de producir. Por otra parte, el que la impresora reciba datos RGB, no significa que imprima en ese espacio de color, sino simplemente que genera una gama de tonos muy superior a la de la prensa; luego, algunos plotters imprimen con 6 (CMYK, cian y magenta claros), otros hasta con 8 tintas (CMYK, cian y magenta claros y dos grises), por lo que su gama también es superior a la gama de la prensa, incluso imprimiendo hexacromía; por tal motivo, tratar de que la prensa iguale la prueba de color es casi imposible, por lo que la estrategia debe ser modificada, efectuando una serie de acciones que nos lleven a que sea la prueba la que iguale a la máquina de impresión.
Nuevas estrategias
Caracterización de la prensa
Aquel comportamiento desconocido hasta la antepenúltima y penúltima décadas del siglo pasado, no era otra cosa que haber ignorado conceptos como: ganancia de punto, atrape de tintas, contraste de impresión, balance de grises, etc. A principios de la década de 1990, los investigadores nos abrieron los ojos al darnos a conocer dichos conceptos y la forma de contrarrestarlos y, o, controlarlos.
Tenemos que comenzar caracterizando la prensa para poder así establecer los controles apropiados para garantizar la reproducción. Caracterizar significa "buscar las características"; por increíble que pueda parecer, cada prensa tiene un comportamiento diferente, el cual se ve afectado por una serie de variables que hacen que el control del trabajo se convierta, por regla general, en una simple adivinanza.
Entonces, se debe comenzar a imprimir con valores estándares de densidad, cuidando que el atrape entre los colores, el balance de grises y el contraste de impresión estén correctos; acto seguido, se debe medir la ganancia de punto, con lo cual tendremos los datos para llevar a cabo la compensación de curvas de transferencia desde el RIP, a fin de que las imágenes sean aclaradas mediante la reducción del tamaño del punto, de forma tal que al llegar a prensa, alcancen su tonalidad correcta por razón de la ganancia (crecimiento) de punto; si esto no se hace así, las imágenes se oscurecerán al llegar a prensa y el operario de la maquina estará obligado a bajar la densidad de la tinta para compensar el tono, con lo que las imágenes se verán claras, ya que la tinta se hace más transparente, pero "muertas" por la falta de tinta; sin embargo, el no imprimir con menos densidad dará imágenes "vivas" en cuanto a colorido, pero muy oscuras respecto a la prueba de color.
Dado que el comportamiento de las tintas y la mecánica de impresión cambia con la superficie que se va a imprimir, se sugiere hacer una caracterización de todos los equipos de impresión para cada tipo (tipo, no gramaje) de papel que se acostumbre imprimir; de esta manera, a cada cambio de material, simple y sencillamente aplicamos las diferencias en cuanto a acondicionamiento de materia prima y arreglos adecuados de máquina, con lo que aseguraremos la caracterización de la prensa y, de paso, la igualación de los colores de la prueba y la calidad.
Perfiles de color
Con respecto a los perfiles, se debe comenzar de atrás para adelante y no como lo quiere hacer la mayoría de las personas, es decir, por regla general se trata de elaborar una prueba de color que iguale al monitor; de esta forma, la prueba que el cliente ve excede sus expectativas, pero al momento de imprimir, el operario de la prensa tiene todo en contra y por más que intenta alcanzar los tonos de la prueba no lo logra.
Así las cosas, se imprime un archivo que contenga escalas para ganancia de punto, atrape, cobertura total de tinta, balance de grises, así como imágenes de diversas características, y tiras de control; con dicha prueba controlada con base en densidades, se caracteriza primero la prensa compensando las curvas y una vez compensada la ganancia de punto, se elaboran planchas nuevas y se reimprime el archivo agregando ahora una escala IT8; se repiten los valores de densidad con los que se imprimió la prueba de caracterización y al final se miden los parches de color de la escala IT8, con lo cual el software genera un perfil de cómo la prensa está imprimiendo y, al imprimir la prueba de color, se le aplica este perfil, con lo que el plotter simula lo que la prensa es capaz de producir, incluida la simulación de la tonalidad del papel de impresión.
Si no se ha hecho la caracterización, al menos se debe imprimir la IT8, medirla y crear el perfil (con todo y ganancia de punto). Esto será más real que llevarlo a cabo de manera inversa, es decir, tratar de que la prensa simule lo que el plotter puede hacer.
Es necesario imprimir un archivo especial para elaborar los perfiles de la prensa; dicho archivo debe incluir, como ya se dijo, balance de blancos, balance de neutros (1/4 y 1/2 de tono), balance de sombras, atrape, pantallas de porcentajes de punto para control de la ganancia, y fotos ?blanca, negra, tonos piel, colores encendidos, neutra?. Si no se tienen los elementos, se deben crear.
Una vez impreso todo, se analizan los distintos elementos con un densitómetro o un espectrofotómetro para, con base en esas lecturas, elaborar las curvas de compensación, que deben hacerse directamente en el RIP.
Ventajas de las nuevas estrategias de solución
Tradicional
• El "ojímetro": percepción subjetiva del color. El hecho de que cada persona capta e interpreta el color acorde con sus propias capacidades, estados de ánimo y la memoria que de los colores tenga.
• La experiencia y habilidad del operario: al estar basadas en lo anterior, traen como consecuencia fallos en la calidad de la reproducción.
Moderna
• Administración de color: El mundo del color se está moviendo en base a este concepto.
• Reconociendo el problema: en tanto no aceptemos que el no medir nos acarrea diferencias y deficiencias de calidad, no estaremos en posibilidad de atacarlo; un problema comprendido y aceptado, está a la mitad de ser resuelto.
• Perfiles de color: es la base para asegurar la reproducción en color, ya que los perfiles no sólo incluyen la prensa y la prueba de color, sino todo: escáneres, cámaras digitales y monitores, lo que homologa el manejo del color en la empresa.
• Estandarización: el medir lo que estamos haciendo, elaborar gráficas y tener un real control del proceso nos dará la pauta para conseguir repetibilidad; el perfilar nuestros equipos otorgará la enorme ventaja de que los clientes vean y obtengan realmente lo que nuestras prensas están en posibilidad de reproducir.
• Entrenamiento y capacitación: aseguran la comprensión de conceptos y el aprendizaje de las técnicas. Son tan amplios los conceptos de administración de color, de creación de perfiles, que bien vale la pena establecer programas anuales de capacitación y entrenamiento; por otra parte, debido a la carrera tecnológica que nos trae en constantes cambios, ya no podemos, como antaño, decir que somos expertos en algo, en tanto no estemos actualizándonos.
• Medición objetiva del color: la interpretación que da un aparato al color, sin importar estados de ánimo, memoria o capacidades. Al adquirir equipos de medición y software de administración de color, estamos en posibilidad de basar nuestra producción en medición objetiva y no en percepción subjetiva. Recordar que lo que se puede medir, se puede controlar
En resumen
Las innovaciones tecnológicas que año tras año llegan a la industria gráfica fuerzan a los técnicos que trabajan en ella a un entrenamiento constante; lo importante es comprender y aplicar los conceptos, toda vez que el no hacerlo implicará que siempre estemos metiendo en problemas al área de producción, al obligarlos a tener que "igualar" una prueba de color muy parecida al monitor, pero completamente alejada de la realidad. Recordar los conceptos reales: imprimir, caracterizar, perfilar y controlar.