Enlace rico en información relativo al mundo de las artes gráficas: teoría, procesos, tecnología, tipos de papel, conversiones, tintas, maquinarias de impresión y mucho mas.
Pruebas de color
Antes de imprimir un producto, lo adecuado es que tanto el cliente como el impresor vean pruebas que reflejen cómo va a ser el resultado final.
Tradicionalmente, estas pruebas se realizaban a partir de los positivos finales del trabajo, usando una pequeña máquina de impresión, generalmente plano cilíndrica, llamada prensa de pruebas.
Con el tiempo surgieron varios sistemas que eliminaban estas pruebas de imprenta, aunque seguían usando los positivos finales. Pero el ascenso del flujo de trabajo digital en artes gráficas los está invalidando rápidamente. Por último, la tecnología CTP, de ordenador a plancha, ha eliminado los positivos del proceso productivo, por lo que aquel tipo de pruebas es irrealizable. Otros tipos de pruebas digitales están surgiendo.
En tal contexto, este artículo describe los siguientes temas:
Ciclo de pruebas
Gama de color
Pruebas analógicas
Pruebas digitales
Sistemas de gestión de color (CMS)
Otro equipamiento para pruebas
Bibliografía
Ciclo de pruebas
Cuando se hace un trabajo para imprenta se sigue una secuencia de trabajo muy determinada.
Esta secuencia puede experimentar variaciones dependiendo de la complejidad del trabajo, pero guarda siempre muchos puntos en común.
Un ciclo típico de pruebas puede ser el siguiente:
Fase de Concepto
Verificaciones generales de la idea
Pruebas láser para el texto
Pruebas de visualización en pantalla
Inspecciones de los originales gráficos
Fase de Aprobación
Evaluación del boceto
Pruebas de escáner
Pruebas de color en impresoras normales
Fase de Producción
Prueba digital de calidad
Prueba de preimpresión con positivos
Prueba de impresión
Aceptación final del impresor
Dependiendo del tipo de trabajo, partes de esta secuencia teórica pueden variar, haciéndose más complejas o desapareciendo. Ahora bien, lo que debe quedar claro es que para corregir un texto es suficiente una prueba en b/n de una impresora normal, y que para esta tarea no se deben usar sistemas más caros.
También debe quedar claro que no se pueden considerar las correcciones baratas como poco importantes, y dejar las correcciones de texto, por ejemplo, para cuando aparecen las pruebas finales de contrato. Esto dañaría todo el sistema de producción y generaría correcciones que tal vez invalidaran el conjunto del trabajo realizado.
En todo caso, la corrección del color requiere pruebas de calidad. Si no es así, serán poco o nada efectivas.
Gama de color
Muchas personas se preguntan por qué no se puede corregir el color en el monitor. Estas personas suponen que existe la misma cantidad de colores en la pantalla que en la hoja impresa o en la fotografía original, y que esa cantidad coincide con la que pueden ver nuestros ojos. Y esto no es cierto.
Los monitores normales generan el color mediante un proceso llamado síntesis aditiva, en el cual se suman perceptivamente sensaciones diminutas de rojo, verde y azul. Esta síntesis requiere partir de una pantalla sin emisión (es decir, una pantalla megra) sobre la que se proyectan los elementos rojos, verdes y azules.
La imprenta, por el contrario, funciona básicamente mediante un tipo de producción de color que se denomina substractivo, y que funciona filtrando la luz blanca que refleja el papel, usando para ello cantidades de tinta de los tres colores primarios substractivos, que son el cian, el magenta y el amarillo, a los que se añade el negro.
Puede entenderse, pues, que un monitor es un emisor de luz que crea el color blanco mediante incrementos de energía. Y que, por el contrario, la imprenta es un sistema de filtraje selectivo que funciona gracias a la luz reflejada.
El ojo humano puede distinguir alrededor de 10 millones de matices de color diferentes, con una distribución de sensibilidades que no es homogénea. Por ejemplo, distinguimos más matices de verde que de rosa.
Tomemos nota:
* Un monitor de buena calidad puede reproducir más de 16 millones de colores. Esto permite usar los "sobrantes" para mejorar o suavizar el aspecto de algunas zonas de imagen. * Una buena diapositiva en color se juzga que contiene alrededor de 6 millones de colores. * Una impresión sobre papel estucado de gran calidad difícilmente llega a reproducir 10 mil colores, y sobre papel tipo prensa apenas llega a los 2 mil matices. * El cambio de rango en la gama de color que el ojo humano y los distintos medios de reproducción pueden generar o distinguir es, como puede apreciarse, muy considerable.
Para poner un cierto acuerdo entre todos ellos, es necesario un Sistema de Gestión de Color , normalmente conocido por sus siglas en inglés, CMS. Pero lo que está claro, es que muchísimos matices que son apreciables en un monitor de calidad, necesariamente se perderán cuando imprimamos la imagen.
Pruebas analógicas
Las pruebas analógicas se realizan con los positivos reales con los que después se realizará la impresión, y tal característica es, al mismo tiempo, un factor de fiabilidad y de imprecisión.
Veremos los siguientes tipos de pruebas analógicas:
Cromalín
Matchprint
Color key
Aunque todos estos métodos son diferentes y pertenecen a distintas casas comerciales, todos ellos comparten el que se realizan con los positivos finales. También que son relativamente caros: necesitan el positivo filmado, realizar bien la prueba con ellos, detectar el problema, corregirlo, volver a filmar, y si no se quiere correr riesgos, repetir la prueba.
En un sistema CTP, de ordenador a plancha, no hay filmación de positivos y no hay tampoco realización mecánica de la prueba.
Cromalín
Las pruebas cromalín se realizan con pigmentos secos llamados toners, que se mezclan manualmente. Cada prueba, en sentido real, depende de la habilidad de la persona que la realiza, y dos pruebas de la misma imagen realizadas por dos personas distintas pueden tener aspectos muy diferentes entre sí.
Para realizar un cromalín hay que laminar un soporte blanco, exponer esta laminación, separar la película de laminación, añadir los toners Cromalín en su debido orden y dar un acabado final de protección. Un operador bien adiestrado no tarda menos de 15 minutos en realizar todo el proceso y un operario normal puede acercarse a la media hora.
Matchprint
Se realizan mediante un método similar al anterior. Para realizar una prueba es necesario laminar la hoja de color, situar la película sobre la hoja de color, exponerla durante un tiempo calculado, quitar la película e introducir el laminado en una procesadora; todo esto color por color. Por último, hay que darle el acabado de protección y de presentación.
Los tiempos de realización de estas pruebas son comparables a los de Cromalín: entre 15 y 30 minutos.
Color key
Color key es un tipo de prueba multi laminada, en el que cada lámina es sobrepuesta al soporte, color por color, normalmente en el mismo orden en que se realizará la impresión. El cliente puede elegir entre diversas combinaciones para ver efectos. Esta es una ventaja sobre Cromalín y Matchprint; ahora bien, su grado de fidelidad general es menor.
Pruebas digitales
En el mercado existen varias tecnologías, que ofrecen numerosas aplicaciones. Aquí se analizarán las siguientes:
Sublimación
Térmicas de cera
Inyección de tinta
Láser de color
Sublimación
La palabra sublimación significa el paso del estado sólido directamente al gaseoso, sin pasar por el estado líquido. En la impresión mediante sublimación, los colorantes están en cintas, que atraviesan unos cabezales térmicos. Éstos vaporizan los componentes colorantes sólidos y transfieren sus gases al papel, que contiene un estucado especial. Los cabezales térmicos pueden variar de temperatura, y de esta manera sublimar una mayor o menor cantidad de color.
Para obtener impresiones a todo color, las cintas contienen la gama completa, cian, magenta, amarillo y negro. Esto las acerca a las pruebas de color de imprenta, aunque no pueden mostrar los efectos de moaré o los problemas de trapping.
Térmica de cera
Funciona de manera similar a la de sublimación, pero con las cintas cubiertas con ceras coloreadas en lugar de con colorantes volátiles. Los cabezales térmicos calientan la cinta mediante agujas y de esta manera la cera se transfiere al papel. Para imprimir una página de cuatricromía, el soporte ha de pasar cuatro veces por el cabezal: una por cada color de gama.
Las pruebas térmicas presentan un buen acabado, brillante y saturado.
Inyección de tinta
Las impresoras de inyección de tinta presentan una amplia gama de formatos. Existen de sobremesa, para imprimir en A4 o A3, y también sobre soportes verticales de uno o varios metros de anchura.
Como su nombre indica, el mecanismo básico de funcionamiento es el de inyectar o proyectar tinta hacia el soporte, que normalmente es papel aunque admiten vatios tipos de soporte. La tinta seca principalmente por evaporación y penetración en el soporte. También existen máquinas de tinta sólida, que debe ser disuelta antes de proyectarse sobre el papel. Este tipo de tinta se fija rápidamente a temperatura ambiente y da una mejor calidad de imagen que las tintas líquidas convencionales.
Láser en color
Este tipo de impresora puede darnos una idea general sobre múltiples aspectos de un trabajo gráfico, como es la posición de los elementos, el aspecto general del color, el texto, etc. Sin embargo, no deberían tomarse decisiones complejas sobre color sólo guiados por este tipo de máquinas.
Las impresoras láser en color funcionan mediante tambores precargados que cambian se descargan cuando son expuestos a la luz de un láser. El tóner contiene pequeñas partículas de hierro que son atraídas magnéticamente hacia las áreas apropiadas y repelidas de las otras. La impresora transfiere la imagen al papel, donde es fundido mediante calor y presión.
Sistema de Gestión de Color
Para trabajar con color es necesario hacer uso de numerosas herramientas informáticas y ópticas: escáneres, monitores, impresoras, cámaras... Los datos sobre color, como se ha visto más arriba, no son siempre equivalentes: a veces el mecanismo trabaja aditivamente, otras substractivamente; en ocasiones es de gama muy amplia, en otras muy estrecha, etc. Además, cada dispositivo puede estar calibrado de diferente manera; es decir, pueden entender por blanco, por negro, por rojo, etc, cosas distintas entre sí. Y además han de trabajar de manera integrada y coherente.
Esto no puede hacerse sin un sistema que conozca los rangos de trabajo de cada máquina, su calibración correspondiente y que sirva, por así decir, de traductor entre todas ellas, hacia un objetivo final: la impresión más correcta.
Desde 1993 existe el International Color Consortium, (ICC) Consorcio Internacional del Color, creado por varias empresas, como Kodak, Adobe, Microsoft, Apple, etc, para crear y promover una estandarización abierta en la gestión de color, que permita el intercambio de información sobre el color sin generar problemas informáticos o desviaciones cromáticas.
Los Sistemas de Gestión de Color funcionan creando perfiles de los diversos mecanismos que controlan. Estos perfiles describen los rangos de color en relación con el estándar de la gestión, que normalmente es del sistema CIE. Cuando un color no puede ser reproducido por un mecanismo y sí por otro, el Sistema de Gestión selecciona automáticamente el más proximo, dentro del perfil de la máquina en cuestión.
Los Sistemas de Gestión de Color pueden acercar las representaciones de un monitor a los resultados de imprenta, pero para que funcionen correctamente necesitan de una perfecta calibración de todos los mecanismos. En todo caso, poseer un buen Sistema de Gestión de Color no permite eliminar el ciclo de pruebas, aunque permita eliminar automáticamente buena parte de las correcciones.
Otro equipamiento para pruebas
La valoración de las pruebas no puede realizarse simplemente a ojo. El buen ojo de un experto, naturalmente, ayuda, y contribuye a detectar desde el principio dónde puede estar el problema. Pero un exámen a fondo de las pruebas necesita de aparatos de medida. Mencionaremos aquí los más elementales:
Lupas
Densitómetros
Puntos de observación estándar
Lupas También llamadas cuenta hilos, son pequeños dispositivos plegables que permiten una distancia focal fija y buena entrada de luz a la zona de observación. Su función es detectar con claridad el estado de una trama y los ajustes entre colores.
Densitómetros El densitómetro es un mecanismo de medición de densidades, y hay modelos que miden por transparencia y por reflexión. La densidad se define matemáticamente como el logaritmo de la opacidad.
Los modernos densitómetros vienen equipados ya con las ecuaciones más usuales de artes gráficas, como las del cálculo de ganancia de punto, sobreentintado, contraste, etc. De esta manera, la valoración de las pruebas puede alcanzar un nivel científico de precisión.
Punto de observación estándar El punto de observación sirve para definir una zona física en la que la visión del color esté libre de influencias extrañas que puedan alterarlo.
Las condiciones que debe cumplir un puesto de observación estándar son las siguientes.
1. Iluminación con luz día (5000ºK ó 5500ºK) y en ocasiones con luz azulada (7500ºK) para evitar el metamerismo. 2. Entorno de color neutro para evitar el efecto de contraste simultáneo. 3. Cantidad de luz emitida dentro de los parámetros de una visión cómoda y normal, de manera que se eviten deslumbramientos u oscuridad.
Bibliografía
Frank J. Romano y Richard M. Romano: Encyclopedia of Graphic Communications, Gatf, 1998.
Segi Reverte y Josep Formentí: Color y reproducción. Fundació Indústries Gràfiques, Barcelona, 1993.
Ricard Casals: Las pruebas, sus opciones y glosario. Du Pont - Howson, 1992.