Enlace rico en información relativo al mundo de las artes gráficas: teoría, procesos, tecnología, tipos de papel, conversiones, tintas, maquinarias de impresión y mucho mas.
Formulación y control de calidad del color.
Igualación del color por computador
El matrimonio de un espectrofotómetro de alta precisión con un computador, es una herramienta de gran ayuda para el usuario que formula un color, y a su vez permite asegurar la calidad del mismo.
La igualación del color en las tintas de impresión había sido, hasta hace algunos años, el resultado del uso del método de ensayo y error. Este proceso estaba sujeto a subjetividades, derivadas de múltiples factores que influyen en la percepción del color por el ojo del colorista: el estado de ánimo, la fatiga visual, las condiciones de iluminación e inclusive el factor cultural, entre otros. Esto hace que la percepción visual, y por ende la aceptabilidad del color, en un mismo individuo pueda cambiar de un momento a otro; con mucha mayor razón esto ocurre de un observador a otro. Estas observaciones, netamente cualitativas, generaron verdaderos problemas a la hora de aprobar una igualación, ya que se hacía muy difícil mantener la repetibilidad del color durante un determinado período de tiempo y, como consecuencia, lograr el establecimiento de límites de tolerancias que permitiesen una unidad de criterios. Hubo entonces la necesidad de cuantificar las diferentes variables o componentes del color, como son la tonalidad, la saturación o cromaticidad (limpieza del color) y la luminosidad (color claro u oscuro). Sin embargo, la complejidad de las fórmulas generadas por las diferentes teorías del color, no permitió su utilización con fines prácticos. La cuantificación del color quedó limitada a los laboratorios y universidades, pero seguía siendo inaccesible al usuario industrial. Los sistemas modernos de igualación de color, surgidos a raíz de la revolución electrónica y de la ciencia de la computación, pusieron al servicio del colorista una herramienta que le permitió acceder al complejo mundo de la teoría del color, y obviar gran parte de las ya mencionadas limitaciones en las comparaciones visuales. Por medio de ellos los componentes de un color son representados mediante un sistema de coordenadas en tres dimensiones, conocido como "Espacio de color", permitiendo la cuantificación del color, es decir, una caracterización objetiva. Esto significa que el fabricante y el cliente pueden estandarizar los métodos y criterios para que el color pueda ser rechazado o aceptado, sin tener que contar con la subjetividad humana, y sin dejar de tomar en cuenta la experiencia del colorista. El sistema de igualación del color computarizado cuyo ojo es un espectrofotómetro, permite obtener fórmulas utilizando las materias primas de que se dispone en la fábrica. Es decir, a través del software que es el esqueleto de estos sistemas, el usuario puede crear una base de datos acorde con los ingredientes que posee y con las líneas de trabajo que utiliza en su proceso de producción. Estos ingredientes lógicamente variarán en forma física en función de la industria. Los ingredientes utilizados por lo general son de la misma naturaleza para todas las industrias, tanto en artes gráficas, como en plástico, pintura y textiles. Los siguientes son los aspectos más importantes de los programas aplicados en los cuatro procesos más comunes en la industria de impresión de tintas.
Rotograbado y flexografía. Estos procesos por lo general usan tintas con solvente adicionado (tintas fluidas). En los programas de formulación y corrección de tintas, estas industrias utilizarán los resultados en forma de pasta; es decir que los resultados incluirán fórmulas donde se tomará en cuenta el solvente y en algunos casos aditivos, esto cuando sea especificado en la creación de la base de datos el uso de solventes. Si los resultados son solicitados en forma liviana, las fórmulas resultantes no tendrían solventes y se asumiría que las tintas básicas primarias fueron guardadas como listas para imprimir. Los términos Pasta y Liviana sólo se refieren a la forma física de la tinta, donde se ha introducido un porcentaje de solvente para las tintas básicas primarias en el archivo de datos de colorantes.
Litografía. La industria litográfica usa tinta en forma de pasta, que normalmente no requiere la adición de solvente. Sin embargo, pequeñas cantidades de solvente se añaden para controlar la pegajosidad y la viscosidad. Debido a que las adiciones son pequeñas y el programa no necesita la cantidad de solvente, el usuario litográfico puede solicitar los resultados de una formulación en forma liviana; en este caso, los porcentajes de solventes serían guardados como 0.00 para todos los ingredientes en el archivo de colorantes. Los resultados en la forma liviana serían los mismos que en pasta.
Serigrafía. Al igual que para la industria litográfica, los porcentajes de solventes usados son bajos trabajando en forma liviana. Como el área que nos concierte aquí es el área gráfica, vamos a realizar una breve descripción de los procesos necesarios al momento de comenzar a crear una base de datos. Para llegar a obtener una fórmula o igualación de color, se debe crear primeramente la base de datos. Para desarrollar o crear una base de datos se tienen que definir previamente tres términos en los cuales las tintas pueden ser preparadas.
Concentrado: Tinta a la cual el vehículo le debe ser adicionado para convertirla en lista para imprimir. En otras palabras, tinta en pasta sin vehículo. Dos ejemplos de concentrado: pigmento seco, al cual se le debe adicionar resina o barniz antes de imprimir, base concentrada que debe ser reducida con extender 20% antes de imprimir.
Pasta: Tinta a la cual le debe ser agregado el solvente para hacerla imprimible o lista para imprimir. En otras palabras, la tinta liviana sin solvente. Dos ejemplos: tintas fluidas, que todavía no han sido reducidas a viscosidades de imprimir, tintas de serigrafía, la cual requiere un solvente adicional antes de imprimir.
Liviana: Tinta lista para imprimir. No necesita que ningún aditivo le sea agregado para imprimir con ellas. Dos ejemplos: tintas offset o tintas de serigrafía que se adquieren listas para imprimir; tintas líquidas, las cuales han sido reducidas a viscosidades de impresión. Cuando se va a elaborar una base de datos, debe decidirse hacia dónde se va a enfocar. Por ejemplo, si no es necesario utilizar blancos en las fórmulas, o si por el contrario van a ser necesarios, estos sistemas brindan la oportunidad van a ser necesarios, estos sistemas brindan la oportunidad de trabajar las dos opciones a la vez, o de manera aislada. Además de poder crear una base de datos con las materias primas existentes, estos sistemas permiten la reutilización en las formulaciones de esas tintas que muchas veces se dan por perdidas. Tal opción en muchos casos representa una reducción significativa en los costos de fabricación de las tintas. Existe otro tipo de herramienta utilizado a la hora de querer obtener una formulación. Estos son los archivos paletas, creados con colores o fórmulas ya conocidas, es decir, fórmulas que ya fueron aprobadas por un control de calidad. Todos los datos almacenados son usados para calcular la fórmula requerida, con la ventaja de poder igualar colores de un Pantone o alguna carta de colores creados por el propio impresor o fabricante. El matrimonio de un espectrofotómetro de alta precisión con un computador, es una herramienta de gran ayuda para el usuario que formula un color, y a su vez permite asegurar la calidad del mismo. Usando un juego de colorantes estándares, las igualaciones pueden ser observadas bajo una variedad de luces y para numerosos observadores. El sistema computarizado almacena los datos de reflectancia de los colores guardados obtenidos a través de la medición realizada en el espectrofotómetro. Con estos datos de reflectancia y la ecuación enunciada en la teoría de Kubelka y Munk (en la cual se describe la interacción entre el pigmento y la luz), se calcula la fórmula. Este procedimiento permite la optimización de la fórmula para mantener la misma calidad de igualaciones a pesar de los cambios en las condiciones de iluminación y,/u, observadores. Los sistemas de igualaciones de color ofrecen grandes beneficios para las industrias relacionadas con el color. El tiempo requerido para una igualación se reduce notablemente, mientras se evitan devoluciones de tintas; y ya que poseen opciones de corrección del color, permiten ajustarlo antes de enviarlo al cliente o antes de llevarlo a producción.
Fuente www.artesgraficas.com. Castillo, Gricel-Datacolor International, Abril de 1996